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Cómo cuidar lirios, hortensias, tulipanes, rosas y claveles
Secretos y cuidados por flor: cómo retirar el polen de los lirios, revivir una hortensia, mantener rectos los tulipanes y hacer que rosas y claveles duren más.

Cada flor tiene su carácter y sus secretos. Estos son los cuidados que usamos en el taller con las flores que más llegan a tus manos.
Lirios (azucenas)
El secreto del polen. Los lirios tienen anteras (la parte central con polen) que manchan muchísimo la ropa y los pétalos. Retíralas con mucho cuidado usando un pañuelo o una pinza apenas el capullo empiece a abrir. Esto también prolonga la vida de la flor.
Apertura progresiva. Si llegan con capullos cerrados, ponlos en agua tibia para estimular que abran más rápido, o en agua fría si quieres retrasar su apertura para un evento.
Hidratación. Son flores que beben mucha agua; revisa el nivel del jarrón a diario.
Hortensias
Amantes del agua. Las hortensias beben agua no solo por el tallo, sino también por sus pétalos. Si una hortensia empieza a verse deshidratada («triste»), sumerge la cabeza entera en agua fresca durante 30 a 60 minutos. ¡Revivirá por completo!
El secreto del tallo. El tallo de la hortensia es leñoso y grueso. Hazle un corte vertical en la base (de un centímetro hacia arriba) y raspa ligeramente la capa exterior de la corteza para que absorba mejor el agua. Incluso puedes aplicar unas gotas de alumbre o agua hirviendo en la punta del tallo recién cortado para sellar y estimular la hidratación.
Tulipanes
Crecen en el agua. Los tulipanes siguen creciendo dentro del jarrón (pueden estirarse varios centímetros) y tienden a curvarse buscando la luz. Acéptalo como parte de su belleza orgánica o gíralos a diario para que crezcan rectos.
Poca agua al inicio. A diferencia de otras flores, los tulipanes prefieren poca agua fría (unos 5 a 10 cm en el jarrón) y agradecerán un par de cubitos de hielo en el agua durante los días calurosos.
Compañía. Son flores de tallo tierno que se llevan bien con pocas especies; evita mezclarlas con narcisos, ya que estos últimos segregan una sustancia que marchita a los tulipanes rápidamente.
Rosas
Espinas y protección. Retira las espinas y hojas bajas que puedan ensuciar el agua, pero deja los «pétalos de guarda» (los externos, un poco más firmes o verdosos) hasta el momento de ponerlas en el florero; protegen la rosa durante el transporte y la manipulación.
Hidratación de rescate. Si una rosa llega lacia, sumerge todo su tallo en agua profunda durante toda la noche en un lugar fresco y oscuro antes de volver a ponerla en el florero.
Estimulante. Añadir unas gotitas de cloro o una cucharadita de azúcar al agua ayuda a inhibir bacterias y alimenta los pétalos para que abran con fuerza y color intenso.
Claveles
La longevidad extrema. Son una de las flores más resistentes y duraderas del mercado: pueden durar hasta tres semanas intactos si se cuidan bien.
Corte en los nudos. Al cortar los tallos de los claveles, hazlo siempre justo por encima de uno de sus nudos (las protuberancias del tallo), ya que es la zona donde tienen mayor concentración de nutrientes y capacidad de absorción.
Resistencia. Soportan muy bien la falta de agua prolongada en comparación con las demás, lo que los hace ideales para estructuras complejas de diseño floral.
Y para lo básico que sirve a todas (el corte, el agua y el lugar de la casa), aquí está nuestra guía de cuidado de tus flores.






