1 min de lectura
Guardiana de mi vida
Les presento a Sahoris, mi amor perruno: la compañera que cada día me acompaña en el taller, entre flores, colores y sueños por cumplir.

Les presento a Sahoris, mi amor perruno.
Ella es mucho más que mi compañera; es una de esas bendiciones que llegan a la vida sin decir una palabra, pero que terminan llenándolo todo de amor.
Cada día me acompaña en el taller, entre flores, colores, aromas y sueños por cumplir. Allí está ella, con su mirada tierna, su presencia dulce y su hermoso collar de margaritas, como si también formara parte de este mundo floral que tanto amo.
Mientras mis manos crean arreglos para expresar sentimientos, Sahoris me recuerda que el amor más puro no necesita grandes palabras, regalos ni promesas. A veces, el amor tiene cuatro patitas, una mirada que lo dice todo y una manera especial de hacernos sentir que nunca estamos solos.
Ella es mi compañera de jornadas, mi alegría en los días difíciles y esa pequeña guardiana que, sin saberlo, cuida una parte muy grande de mi corazón.
En mi taller no solo florecen las flores, también florece nuestro cariño, ese vínculo maravilloso que se construye con amor.






